El Profesor Losko Jones nos hace el siguiente informe sobre un hecho físico que llama la atencion de los profanos en Ciencia:
La barrera del sonido se descubre a finales de siglo y principios del otro. El científico italiano Barriere du Gramofone, tras meses de investigación, sentó las bases de lo que hoy en día se conoce como Otoreflectancia Acústica de Sujetos Suspendidos (OASS).
El experimento de nuestro protagonista consistió en introducir un sujeto de prominentes pabellones auditivos en un habitáculo completamente sellado. El objetivo: aislar mediante barreras el sonido exterior.
Esta primera experiencia no pudo catalogarse de éxito, pues tras 20 minutos, el sujeto de prominentes pabellones auditivos falleció a causa de la ausencia de oxígeno.
Lejos de decaer, Barriere solventó este detalle, introduciendo, en esta ocasión, una bombona de oxígeno con otro sujeto de prominentes pabellones auditivos. En esta ocasión la experiencia fue un éxito y Barriere pudo afirmar:
“Cualquier sonido que se encuentre con una barrera en su desplazamiento rebotará contra ella y volverá exactamente por donde ha venido”.
Sentadas así las bases de la OASS y sumando a ésta el descubrimiento de Jacques de Chopé en el que queda patente que el sonido se desplaza en forma de lonchas; se continuó indagando en el fenómeno.
Exactamente a finales del mismo siglo y principios del otro, Montagny de Sonotôn aseguró que “no solo cualquier sonido que se encuentre con una barrera en su desplazamiento rebotará contra ella y volverá exactamente por donde ha venido, sino que esta ley se cumple también con líquidos, gases, plasmas y antimaterias varias”.
En conclusión, y respondiendo a la pregunta de nuestro lector, se sientan, por tanto, las teorias de la Barrerización Sonora (también llamadas del Sonido Encarcelado), que tras largos debates científicos aseveran:
“Todo sonido, líquido, gas, plasma y antimateria varia encerrados en barreras de mono o biacristalamiento, así como los encerrados en barreras hormigosas, óseas, plásticas, metálicas, florales o minerales, o bien los encerrados en barreras compuestas por su misma composición, al romper dicha barrera deberán pagar los desperfectos”.